La Navidad es ese momento del año en el que los detalles hechos a mano cobran un significado especial. Dedicar un rato a crear una tarjeta personalizada es una forma bonita de transmitir cariño, cercanía y ese ambiente festivo que tanto nos gusta.

En esta ocasión te enseño una tarjeta navideña muy sencilla de hacer, pero con un resultado vistoso y lleno de color. Está elaborada con los colores tradicionales: rojo, verde y dorado, papeles de alto gramaje que compré en la tienda Action, y decorada con botones de madera con forma de árbol de Navidad de AyB Hislabor, que aportan relieve y personalidad a cada pequeño recuadro.

La estructura en forma de “negativo fotográfico” me pareció buena idea utilizarla en esta ocasión, con tantos arbolitos. Por otro lado, me recuerda a las ventanas de un edificio, como si se pudieran ver los arboles de navidad desde la calle, en fin, yo y mis ideas.

Hasta pronto, Diana.








