Hoy traigo una cerveza artesanal muy reciente en el mercado y que tenía pendiente escribir sobre ella casi desde el verano. Estaba de visita en una feria medieval en un pueblo de León cuándo me topé con el stand de Cerveza kadabra. En ese momento totalmente desconocida para mi.

Estuve un rato charlando con los responsables de la cerveza artesanal. Muy amablemente me invitaron a probar los dos tipos que por aquel entonces tenían, una belgian white y una ipa. Compré algún botellín para tomar ya en casa y hablaros de ellas.
Hay que contar que es una microcervecería reciente pero que ha entrado a lo grande. Una nave y una producción de muchos litros. Una fuerte inversión. Maquinaria moderna y todo automatizado. Nada de poner las etiquetas a mano como he visto en otras fabricas de artesanas. Ya se puede encontrar en supermercados grandes como el Carrefour. Todo esto posiblemente daría para un largo debate de si se pierde algo de artesanal o no comparando con otras cervezas. Pero para mi es cerveza y ahora no voy a entrar en ese debate.
Lo que si se nota que hay detrás de esta cerveza es un gran trabajo de estudio de mercado. Y una fuerte ilusión por parte de sus creadores. Y detrás de la cerveza kadabra una historia que va dando nacimiento a cada una de sus cuatro cervezas. La historia de un hombre armadillo que en su primera fase prueba la etiqueta amarilla o belgian white. Continúa con la etiqueta azul o lo que es lo mismo la golden ale. Pasa el ecuador de su transformación pasando a una cerveza algo más fuerte, la ipa de etiqueta morada. Y se convierte en armadillo con la red ale de etiqueta roja.

Como he mencionado, en la feria probé la belgian white, de esta no contaré gran cosa ya que es una cerveza bastante sencilla, refrescante y muy fácil de beber, que a mi personalmente me parece destinada a un público muy especifico, de poco beber cerveza o que gusta menos de cervezas con cuerpo.
Con la que me voy a extender un poco más es con la IPA, la cerveza kadabra de etiqueta morada. En copa tenemos una cerveza con una espuma color blanco de ligero grosor y poca duración. Un color cobre bastante turbio de los que me gusta observar. Ligero y continuo burbujeo. Al olfato se le nota un fuerte aroma a lúpulo haciendo gala de la zona en la que nace esta cerveza.
Es una ipa fácil de beber, pasa por boca de forma suave pero te deja un ligero amargor al final en la lengua que le da un toque especial. Estamos ante una ipa clásica pero con matices que la hacen tener en cuenta. Gala de ello es la medalla de bronce que recibieron en Bélgica en el Brussels Beer Challenge 2014.
¿Has probado ya alguna de las cervezas Kadabra?
Pues si no lo has hecho ya no hay excusa porque puedes comprarla online. Puedes comprar kadabra ipa en caja de 6 o 12 o un pack degustación con los cinco tipos de cerveza que elabora la cervecera.










