A principios de el mes de septiembre os mostré cómo estaban por entonces los tomates y tomatitos. La mayoría ya estaban casi maduros del todo y en breve tendría que recogerlos y probarlos. Pues ese momento llegó.

No son gran cantidad, ni son de gran tamaño, pero lo que empezó por abril en un semillero como el primer acercamiento a tener un huerto urbano en una terraza de una ciudad, meses después ha dado su fruto. Ese momento de salir a la terraza, mirar alrededor y ver que no estas, ni mucho menos, en el campo, pero poder acercarte a la mata y coger unos tomates para la ensalada de esa noche, ha merecido la pena.









3 respuestas
¡que buena pinta tienen! Enhorabuena
Enhorabuena por el buen rumbo que toma el huerto urbano!! Cuando vaya a Pucela te dejo que te invites a una ensalada «made in Casa Nach».
A seguir así.
Muchas gracias por las felicitaciones ¡¡¡¡
Han sido cuatro tomates, pero se comen de una forma especial.
Ahora vosotros animaros a poner un huerto urbano en vuestras vidas jejejeje.
Saludos