En estas fechas tan especiales, los pequeños detalles marcan la diferencia. Por eso hoy quiero compartir una idea sencilla, creativa y muy scrapera: etiquetas navideñas hechas a mano para decorar regalos, reutilizando materiales y aprovechando restos de papel decorado que solemos guardar “por si acaso”.
En este proyecto he querido dar una segunda vida a unas etiquetas de ropa, de diferentes tamaños y grosores, que tenía guardadas. Son perfectas como base para crear tags personalizados y, además, encajan muy bien con esa filosofía de reciclaje y aprovechamiento que tanto nos gusta a quienes hacemos manualidades y scrapbooking.


Dar una segunda vida a las etiquetas con scrapbooking
El primer paso fue forrar las etiquetas originales con papel decorado grueso, tipo cartulina, en este caso de la tienda Action. Es una forma ideal de utilizar sobras de papeles ilustrados que van quedando de otros proyectos y que muchas veces no sabemos en qué emplear.
Una vez forradas, pasé a la parte más divertida: la decoración. Utilicé sellos digitales de temática navideña, es decir, dibujos impresos en blanco y negro pensados para ser coloreados. En este caso los motivos son regalos, bolsas de compra y sacos llenos de regalos, muy acordes con la Navidad y el espíritu de estas fechas.


Los sellos digitales los imprimí en papel de 120 g, un poco más grueso que el papel normal, y los coloreé con lápices Polychromos de Faber-Castell, que permiten trabajar bien los detalles y las sombras.
Para darles más cuerpo, pegué los dibujos ya coloreados sobre cartulina con brillantina, recortando ambas capas juntas y dejando un pequeño borde visible, de forma que la cartulina aportara grosor y un toque especial sin recargar demasiado.

De etiqueta sencilla a tag navideño personalizado
Estas etiquetas navideñas tipo tag son un proyecto rápido, perfecto para momentos en los que apetece crear sin complicaciones. Además, son ideales para: decorar regalos de Navidad, acompañar detalles hechos a mano, aprovechar restos de papel decorado… en definitiva, reutilizar materiales que de otro modo acabarían olvidados.
Un ejemplo más de cómo, con pocos materiales y algo de imaginación, las scraperas podemos crear piezas únicas, llenas de encanto y personalidad.
Hasta pronto, Diana.








