En uno de mis últimos viajes al norte aproveché para comprar alguna nueva (para mi) cerveza artesanal de la zona. Por la que me decanté, dado que hacía tiempo que la había echado el ojo y tenía ganas de probarla, fue la cerveza Zerb.
En Arrasate, Guipúzcoa, se elabora esta denominada Basque Craft Beer a partir de la opinión de los taberneros de la zona y materializada por cuatro amigos con ganas de tener «una cerveza de la zona y de todos». Al preguntar cómo querían que fuera la cerveza y tener división de opiniones, unos tiraron por la cebada y otros por el trigo, la decisión que se tomó fue elaborar una cerveza artesanal mezcla.

En botella es visible la cantidad de posos de levadura producto de no filtrar ni pasteurizar el liquido final. Al servir la Zerb en vaso nos encontramos con una cerveza de un color amarillo dorado y turbio, muy turbio, con los posos flotando continuamente. Corona una espuma abundante y cremosa de un color blanco pero de poca duración.
Nos acercamos a la nariz y tenemos una cerveza muy equilibrada en olores dejando un toque agradable cuándo nos disponemos a dar el sorbo. Es en este momento cuándo nos damos cuenta que la cerveza artesanal Zerb está muy cuidada para ser una cerveza «general». Como ellos mismos dicen, «una cerveza de nuestros taberneros y de nuestro pueblo». Estamos ante una cerveza muy suave y refrescante al paso por garganta dejando un muy ligero amargor y un poco de sabor a lúpulo.
No es la primera vez que hablo de las cervezas que elaboran en Euskadi, ya os hablé de una cerveza rojiza que me gusta mucho, y alguna otra que he probado y no he llegado a hablar por aquí. Y he de decir que son cervezas a mi gusto bastante notables las que se están haciendo por esta zona.
Si tenéis la oportunidad de probar la Cerveza Artesanal Zerb no dudéis en ello y pasáis por aquí a contarme qué os ha parecido. Y si ya lo habéis hecho pues adelante con vuestra opinión 😉








