Inicio / Psicología / Una pizca de Psicología: La Emoción Asco

Una pizca de Psicología: La Emoción Asco

El asco, aversión o repugnancia ha sido reconocida como una emoción básica desde el trabajo de Darwin. Se considera básica porque tiene un sustrato neural innato, una expresión universal también innata, un estado único motivacional-afectivo y un patrón de respuesta asociado que es relativamente estable a lo largo de distintas situaciones, culturas e incluso especies.




psicologia la emocion asco

Darwin “el asco es una sensación que se refiere en primer lugar a algo que repugna al sentido del gusto, algo percibido en ese momento o imaginado con viveza y en segundo lugar a algo que produce una sensación parecida en el sentido del olfato, del tacto, o incluso de la vista”.

Es una emoción compleja que implica una respuesta de rechazo de un objeto deteriorado, un acontecimiento psicológico o de valores morales repugnantes. Está influido por prácticas culturales y aprendizaje idiosincrásico. Se movilizan conductas de distanciamiento, escape o evitación.

Entro los posibles desencadenantes se podrían incluir ciertos alimentos (comida putrefacta o repugnante), secreciones corporales (saliva, flemas, heces…), algunos animales (encabezan la lista las ratas y cucarachas), ciertas conductas sexuales inapropiadas, contacto con cuerpos muertos, trozos corporales (aunque no os lo creáis así lo pone en los libros, se refiere a la sangre, deformidades, heridas, vísceras…), falta de higiene

El principio del contagio o ley de Frazer, “una vez en contacto, siempre en contacto”, se refiere a la tendencia a creer que un breve contacto causa una permanente transferencia de propiedades de un objeto a otro (por ejemplo, negarse a beber de un vaso en el que una vez ha habido heces, aún cuando el vaso haya sido varias veces esterilizado). El principio de similitud, “semejanzas producen aversiones” (por ejemplo un trozo de chocolate es menos deseable cuando su forma es semejante a las heces de perro).




El asco tiene básicamente tiene las siguientes funciones:

  • Prepara al organismo para que ejecute eficazmente un rechazo de las condiciones ambientales potencialmente dañinas.
  • Potenciar los hábitos saludables e higiénicos.
  • Protección del daño de sustancias.
  • Protección de las consecuencias de violar las normas culturales.

Probablemente, el asco tuvo en nuestros antepasados una importancia transcendental, debido a la presión de las enfermedades infecciosas y su influencia en la supervivencia. Parece ser que hacia los 3 meses de edad los niños ya muestran el asco y y exhiben la expresión del asco.

La cara de asco es familiar y reconocida en muchas y quizá en todas las culturas, su expresión facial (gestos prototípicos) han sido estudiados y descritos por multitud de investigadores: movimientos en torno a la boca, frunce de ceño, gestos como querer arrojar un objeto o preservarnos de él, gestos de estremecimiento… La expresión facial consiste en descenso y unión de cejas, elevación de mejillas, nariz fruncida, elevación de barbilla, y reducción acentuada de apertura de los párpados.

Para terminar sólo comentar la asociación que tiene lugar entre la sensibilidad al asco y ciertos trastornos de conducta, fobias, trastornos de ansiedad… y por su puesto la estrecha relación con los síntomas obsesivo-compulsivos.

Hasta pronto! Diana.

Foto: neilhinchley

Puede que te interese

porque de ansiedad

Ansiedad. ¿Cómo y por qué?

La ansiedad es un tema que está en boca de todo el mundo. Es un …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *